La calidad de la información que entrega determina la velocidad de la recuperación. Esta es la documentación que pedimos y por qué.
Documentos de base
Contrato, pagaré, factura o cheque que origina la deuda. Sin el documento de base, la gestión legal se complica y el deudor gana argumentos.
Datos de contacto actualizados
Teléfonos, correos, dirección y lugar de trabajo. Cuanto más completo el perfil, más rápido el primer contacto efectivo.
Historial de gestión previa
Saber qué se intentó antes evita repetir estrategias fallidas y nos permite diseñar una hoja de ruta distinta.
Estado de cuenta detallado
Capital, intereses, mora y pagos parciales. Un monto claro y justificable acelera cualquier negociación.