El trato respetuoso del deudor no es solo una cuestión de principios. Es la estrategia que más valor recupera a mediano plazo.
Un deudor rehabilitado paga
Facilitar segundas oportunidades y construir acuerdos de pago viables convierte cuentas incobrables en cuentas que se cobran, mes a mes.
La institución conserva su cliente
Una gestión agresiva recupera una cuenta y pierde un cliente. Una gestión respetuosa recupera la cuenta y mantiene la relación comercial.
Menos riesgo legal para el acreedor
Las prácticas abusivas exponen al acreedor a querellas y contrademandas. Los procedimientos legales correctos protegen a ambas partes.